Tango bar – Manos Brujas
Rómulo Macció
,Óleo sobre tela, 246 × 310cm.
Con aires de arrabal, Tango bar-Manos Brujas, podría completar una secuencia que, desde el Riachuelo, encamina sus pasos a un boliche donde se rinde culto a la música ciudadana. Como una foto copiada en negativo, el piano es blanco (cuando suelen ser negros lustrosos), el ritmo sincopado está atornillado a una orquesta congelada en sus gestos, y la cabellera roja de la cantante, que se prolonga en otros rojos sanguinolentos, parece derramarse impiadosamente sobre el escenario. En términos estrictamente pictóricos, los blancos, rojos y azules deslizan sobre la tela una armonía lúgubre que lame el canto de las formas en una cadencia fría y triste. Algo espectral envuelve esas “manos brujas”…
