Dos figuras
Raúl Soldi
,Oleo sobre madera, 120 × 83cm.
Soldi nació en el seno de una familia de inmigrantes italianos y a los 16 años viajó a Europa, residiendo en Alemania e Italia. Fueron años de intensa formación, especialmente en la Academia de Bellas Artes de Breda, en Milán, en los que el joven artista fue aprehendiendo lo que luego aplicaría a su arte. Lo fundamental de su producción está marcado por un fuerte aliento poético. Pictóricamente, se expresa por el uso de gamas de gran delicadeza, que evitan los contrastes violentos. El poeta y ensayista Aldo Pellegrini ubica a Raúl Soldi en el grupo de los neorrománticos. Son los pintores que “recurren a los poderes de la imaginación y utilizan las creaciones de la fantasía para rehuir de la realidad”. Es la percepción en Concierto en un jardín y en Dos figuras, dos de los lienzos que pertenecen a esta Colección. “A diferencia del surrealismo, que intenta incorporar la realidad al mundo interior del hombre”, agrega Pellegrini, “en este artista hay más bien una evasión de la realidad, un alejamiento del mundo que lo circunda”. Es el clima de irrealidad de sus obras, onírico en cierto sentido, acentuado por la tonalidad azulina, las vestimentas y las figuras planas. Pese a tener en sus brazos instrumentos musicales, como en el primer caso, no se percibe su música, porque no se percibe movimiento alguno. Lo mismo sucede con Dos figuras donde la ausencia de movimiento está enfatizada por las poses rígidas de los personajes. En el caso de La sombrilla, ésta descansa paciente a un costado de la mesa. Sobre la que una frutera rebosante y una tetera en el estante inferior completan el conjunto. La inmovilidad de los objetos de este primer plano se contrapone con la pequeña escena del fondo a la izquierda. Allí se ven, a través de lo que parece ser una ventana, unas personas caminando usando sendas sombrillas para protegerse.
